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BMW S 1000 RR

Fuerza Bruta

Esta segunda generación de la Superbike alemana aglutina toda la tecnología disponible en BMW para buscar la máxima eficacia en circuito. La S1000RR es una pura sangre algo domesticable, sólo aconsejable para las manos más experimentadas. Rezuma excelencia por los cuatro costados, y es un producto de primer nivel capaz de superar a su, ya de por sí, buena antecesora. ¡German Power!

La BMW S 1000 RR fue presentada a finales de 2009 en el Circuito de Portimao ante una enorme expectación. La primera Superbike pura de la historia de la marca alemana llegaba tras varios años de trabajo e investigación con el objetivo, no sólo de estar a la altura de sus rivales japonesas, sino de superarlas en un campo en el que siempre habían sido ajenos. Dicho y hecho. Tanto aquella versión como el restyling de 2012 han conseguido que esta RR sea un arma definitiva en circuitos de todo el mundo. Y si no, que se lo pregunten al francés Sylvain Barrier, bicampeón del mundo de Superstock 1000 (en 2012 y 2013), o a Markus Reiterberger, reciente ganador del Campeonato Alemán IDM SBK.


Tras cinco años en el mercado, ha logrado ser la hi-sport más vendida de nuestro país, la más demandada en un nicho cada vez más pequeño: por algo será. La HP4, una versión más rácing de la RR, ha dejado de existir, unificando en la nueva lo mejor de ella. La unidad de pruebas que BMW puso a nuestra disposición estaba “cargada hasta los dientes”, montando los dos Packs opcionales que BMW ofrece opcionalmente a todos sus compradores: Dinámico (puños calefactables, suspensión electrónica DDC, intermitentes LED y cambio semiautomático Pro, por 1.449 €) y Competición (control de velocidad, modos de conducción Pro y control de tracción DTC, por 621 €). De este modo, nuestra S 1000 RR superaba la barrera de los 21.000 €, una cifra no apta para todos los bolsillos… o sí, gracias a su fantástico plan de financiación Select.

Muchos Cambios
Con la intención de potenciar la deportividad de este modelo, han apostado por convertir sus redondeadas líneas en angulosos trazos sobre su carenado, el depósito es diferente al de su predecesora y cuenta ahora con un hueco más pronunciado para meter la barbilla en busca de una mejor aerodinámica. Los faros, también renovados, se muestran asimétricos, invirtiendo de posición la luz de cruce, ahora es justo a la inversa que la versión anterior: el poligonal alargado es el derecho, y el más redondeado, el izquierdo. La entrada de aire central es de mayor tamaño y el carenado frontal ya no acompaña a la cúpula hasta su extremo superior. Estos pequeños detalles sumados a un colín más pequeño y afilado hacen que estéticamente sea mucho menos voluminosa que su predecesora.


El nuevo motor entrega una impresionante potencia de 199 CV: 6 CV más que el modelo anterior. El par se ha incrementado en 5 Nm y la curva de potencia ha mejorado a partir de 4.500 rpm. El acelerador electrónico hace posible que todas las ayudas a la conducción estén a pleno rendimiento en cada momento. Otras características nuevas recaen en el mapping, la culata y la geometría del tubo de admisión. Los modos de conducción “Rain”, “Sport” y “Race”, el ABS deportivo (desconectable) y el control de tracción estándar ASC se incluyen de serie, mientras que los modos “Slick” y “User”, y el sofisticado DTC son exclusivos del Pack Competición.

Tras cinco años en el mercado ha logrado ser la deportiva más vendida

A nivel de chasis, cuenta con un ángulo de dirección más inclinado, una mayor distancia entre ejes, un eje de rotación más bajo del basculante, menos lanzamiento de horquilla, un manillar más ancho y una sección de la zaga más ligera. El objetivo ha pasado por lograr mayor estabilidad sin restar la agilidad.
A estas mejoras hay que añadirle la reducción del peso total del conjunto en 4 kg, debido, principalmente al rediseñado conjunto de escape, que cuenta ahora con un alargado silencioso de doble salida de titanio 3 kg más ligero y atractivo que el anterior.

Eficacia Probada
Que todos los mortales podamos disfrutar de la tecnología heredada de la competición durante el último lustro es un privilegio. Con cinco modos de conducción no tienes tiempo de aburrirte e, incluso, en modo Rain, teóricamente el más “light”, notas cómo el tetracilíndrico empuja con una fuerza inusitada. Este motor es una maravilla, si lo que te gustan son las aceleraciones instantáneas, el par motor y las sensaciones fuertes. Ahora es más lineal que la primera generación, con una curva muy progresiva que te catapulta hasta el infinito y más allá… en pocos segundos. Y es que estamos hablando de 198 CV, una cifra de potencia que se hace notar en tramos rápidos y con espacio para subir las marchas y apurar el cuentavueltas… ¡Si es que te atreves!

(publicado en MOTOS nº13)

BMW S 1000 RR

Motor Tetracilíndrico en línea, 16 válvulas, DOHC, refrigeración por agua
Cilindrada 999 cc
Potencia  198 CV a 13.500 rpm
Par 113 Nm a 10.500 rpm
Limitable No
Nº Marchas 6 velocidades
Vel. máxima 300 km/h
Chasis Doble viga de aluminio
Suspensión delantera Horquilla invertida de 46 mm ajustable en compresión y rebote
Suspensión trasera Monoamortiguador ajustable en compresión y rebote
Freno delantero Doble disco de 320 mm, pinzas radiales Brembo
Freno trasero Monodisco de 220 mm
Neumático delantero 120/70 ZR17
Neumático trasero 190/55 ZR17
Distancia entre ejes 1.438 mm
Altura asiento 815 mm
Peso declarado 204 kg
Capacidad depósito 17,5 litros
Consumo 5,9 l/100 km
PVP 18.950 €

 

 

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